viernes, 20 de noviembre de 2009

¿Qué vamos a hacer esta noche Cerebro? Lo mismo que todas las noches Pinky, tratar de conquistar al mundo

Por Sabrina Campos

Dos ratones.
Dos ratones albinos.
Dos ratones albinos genéticamente modificados.
Dos ratones albinos genéticamente modificados que intentan conquistar al mundo.

No hace falta decir más para que cualquier noventoso de ley sepa que estamos hablando de Pinky y Cerebro.


Todos los sábados me levantaba a media mañana, me hacía la leche y con la tele fija en Cartoon Network, quedaba hipnotizada durante casi media hora con los planes estrambóticos que Cerebro elucubraba y que Pinky seguía sin entender demasiado porqué. Recuerdo que mi mamá también los miraba con interés y ahora puedo entender porqué.


Lejos de ser sólo un dibujito para chicos, Pinky y Cerebro mezclaba el humor efectista de la comedia de enredos en las que todo sale (siempre) mal, con diálogos sólidos, repletos de sarcasmo e ironías, con participaciones especiales y reminicencias a películas. Esos guiños que sólo un público con años de carrera agarra al vuelo.

La serie producida por Steven Spielberg junto a Warner Animation, se independizó de la histriónica Animaniacs en 1995 y conquistó al mundo con estos dos ratones que desde una jaula situada en los laboratorios ACME trataban de alcanzar justamente ese cometido. La recepción del público fue inmediata y la crítica los acompañó incluso otorgándoles el Emmy a Mejor Serie Animada en 1999.

Cerebro era genio detrás de los planes maquiavélicos , el que con su cola zigzagueante abría la puerta para ir a jugar al mini teg roedor que re -comenzaban todas las noches. Con su tono grave inspirado en la inconfundible voz de Orson Wells emprendía su propia guerra de los mundos antes de cada amanecer.




La pareja despareja se completaba con Pinky, también alterado genéticamente pero con resultados al menos llamativos. Era torpe, un poco tonto y bastante loco, pero siempre se lo veía disfrutando y pasándola bien en los 22 minutos que duraba cada capítulo, aunque Cerebro se encargara de maltratarlo, desmerecerlo y culparlo de todos sus fracasos. "Narf", una de las tantas palabras inexistentes que decía Pinky, quedará siempre en la memoria de todos sus seguidores.


Participaciones memorables

Si bien las 65 emisiones de la serie son excelentes, cabe destacar algunos capítulos que contaron con participaciones especiales.
Uno de los mejores es, sin duda, cuando los ratones conocen a Los Beatles, titulado "All you need is Narf", jugando claramente con uno de los más conocidos temas de la banda (All you need is love) y la palabra inventada que Pinky repetía hasta el cansancio.

En este episodio los ratones viajan a la India para recolectar sándalo, que era un ingrediente escencial de otro de sus planes para tratar de conquistar al mundo. En medio del viaje, se dan cuenta de que los hindúes confunden a Pinky con el Mous-arishi (en referencia all Maharishi Mahesh Yogi hindú) y comienzan a idolatrarlo cual vaca sagrada. Atraídos por la figura del ratón, llega a la India un cuarteto de jóvenes llamado Los Feebles, quienes finalmente se hacen amigos de Pinky y éste deja a un lado el plan de conquista para pasar más tiempo con ellos.




En lo que a mi respecta, la joyita de este episodio es la estrategia que lleva adelante Cerebro para sacarse del medio a los Feebles y retomar el plan. Luego de conocer a una seguidora oriental del grupo, se la presenta a uno de sus integrantes, Jim Lemmon, quien se enamora perdidamente de ella. El amor entre Lemmon y Yoyo Nono (¿hace falta explicar algo al respecto?) termina por separar al grupo. Y lo que parecía un triunfo de los ratones en su carrera de dominio mundial, resulta ser otro fracaso cuando las fanáticas de Los Feebles los persiguen enfurecidas culpándolos por la separación.

En otra oportunidad, los ratones viajan a Smallvile y encuentran un mini cohete que acunaba ni más ni menos que al mismísimo Superman bebé. ¿Cómo no pensar en tratar de conquistar al mundo con la ayuda del super hombre?

Godzilla, el famoso monstruo japonés, es utilizado por Cerebro como un disfraz perfecto para destruir el mundo, sin éxito, claro está.

También podemos encontrar referencias a la figura de Napoleón en el personaje de Cerebro, que se hacen claras como el agua en un capítulo llamado "Napoleón Brainaparte".

Finalmente, y porque sólo podemos mencionar algunos episodios, los fanáticos de Star Trek pudieron relamerse con Cerebro recitando "Where no mouse has gone before", cual William Shatner -o el Capitán Kirk- abordándo un Enterprise que se alejaba lentamente en pantalla.

En definitiva, y como decía la canción central de la serie: Antes del amanecer desarrollarán su plan y cuando salga el sol, el mundo conquistarán. Son Pinki, son Pinky, son Pinky y Cerebro bro, bro, bro, bro bro....

3 comentarios:

Alfie dijo...

NARF! las voces en castellano eran geniales!!! estaba siempre a la mañana, y recuedo desayunar nesquik con Manón, los sabados... Totalmente! Buena onda la nota Sabri.

Anónimo dijo...

muy buen resumen, de estos dibujos animado y para ser de los años 90, tienes muy buena memoria TE FELICITO estos animados fueron un exito total en es tiempo.

Anónimo dijo...

Me encantaba Pinky y Cerebro

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